Aproximadamente dos tercios de los estadounidenses interrumpen su embarazo tomando dos medicamentos abortivos: misoprostol y mifepristona. Debido a que estos medicamentos seguros y eficaces se pueden recetar a travĂ©s de telesalud, sin una visita al consultorio, la mayorĂa de las pacientes interrumpen el embarazo en estados que prohĂben el aborto.
En los Ăºltimos años, los grupos y legisladores antiaborto han planteado numerosos desafĂos al aborto con medicamentos. Este año varias de ellas se estĂ¡n haciendo realidad.
En 2026, las decisiones de los tribunales, la AdministraciĂ³n de Alimentos y Medicamentos o el Departamento de Justicia podrĂan poner fin a la telesalud para el aborto con medicamentos.
La demanda de Luisiana podrĂa amenazar el acceso al aborto en todo el paĂs
La mayor amenaza para las pĂldoras abortivas vendidas por correo es la demanda de Luisiana contra la FDA.
Luisiana demandĂ³ a la FDA en octubre de 2025 por la decisiĂ³n de la agencia de 2023 de eliminar el requisito de dispensaciĂ³n personal de mifepristona.
El estado dice que el cambio de regla fue ilegal, supuestamente porque la FDA no sopesĂ³ los peligros del medicamento. Luisiana, que tiene una prohibiciĂ³n casi total del aborto, afirma que ha sufrido daños econĂ³micos directos y amenazas a su soberanĂa estatal cuando los proveedores de los estados santuario recetan legalmente pĂldoras abortivas a mujeres embarazadas de Luisiana en otros estados.
Este caso avanzĂ³ rĂ¡pidamente. En abril de 2026, a peticiĂ³n de la FDA, un tribunal de distrito de Luisiana suspendiĂ³ el caso y puso fin al litigio.
Luisiana apelĂ³ ante el Quinto Circuito, que estuvo de acuerdo con el estado. El 1 de mayo se restableciĂ³ el requisito anterior de prescripciĂ³n y dispensaciĂ³n personal de mifepristona, una decisiĂ³n con consecuencias nacionales. Ese fin de semana, los pacientes en todo Estados Unidos, independientemente de las leyes de aborto de su estado, ya no pudieron obtener mifepristona a travĂ©s de telesalud, pedidos por correo o farmacias.
Dos compañĂas farmacĂ©uticas que fabrican mifepristona solicitaron la intervenciĂ³n de la Corte Suprema y, el 14 de mayo, los jueces bloquearon la decisiĂ³n del Quinto Circuito. Esa orden de emergencia permite a los proveedores volver a recetar mifepristona a travĂ©s de telesalud mientras se desarrolla el caso judicial en Luisiana.
Para finales del verano, segĂºn muestra su calendario de presentaciĂ³n de solicitudes, el Quinto Circuito considerarĂ¡ la apelaciĂ³n de Luisiana a la decisiĂ³n del tribunal de distrito de negarle al estado una orden judicial preliminar contra la FDA.
Declaraciones anteriores en este caso señalan cĂ³mo podrĂa fallar el Quinto Circuito. En mayo, el juez Kyle Duncan, designado por Trump, escribiĂ³ que la FDA "admitiĂ³ que no estudiĂ³ adecuadamente si la prescripciĂ³n remota de mifepristona era segura", lo que "resultĂ³ en numerosos abortos ilegales en Luisiana y Luisiana que pagaron miles de facturas de Medicaid para mujeres con problemas de mifepristona".
Independientemente de lo que dictamine el Quinto Circuito, la parte perdedora probablemente apelarĂ¡ ante la Corte Suprema.
No hay garantĂa de que el tribunal conozca este caso. Cuando la Corte Suprema intervino en mayo, no se pronunciĂ³ sobre cuestiones de fondo, sino sobre cuestiones de procedimiento. Si los jueces estĂ¡n preparados para decidir el futuro del aborto con medicamentos basĂ¡ndose en lo que podrĂa ser una decisiĂ³n radical del Quinto Circuito es una cuestiĂ³n abierta.
La FDA revisarĂ¡ el aborto con medicamentos
La FDA tambiĂ©n estĂ¡ revisando la regulaciĂ³n de la mifepristona, tras la presiĂ³n polĂtica concertada de mĂ©dicos y legisladores antiaborto.
Para justificar una revisiĂ³n de un medicamento con un historial de seguridad establecido de 25 años, el Secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr., citĂ³ en mayo un estudio ampliamente desacreditado realizado por el Centro de Ética y PolĂticas PĂºblicas, un grupo de expertos conservador. MĂ¡s de 260 investigadores lo condenaron por sus profundos defectos cientĂficos y la falta de revisiĂ³n por pares.
Luego poco sucediĂ³ y los legisladores antiaborto acusaron al entonces jefe de la FDA, Marty McCurry, de estancarse. En mayo, Macari fue despedido y, a principios de junio, se anunciĂ³ que la FDA comenzarĂa su "estudio de seguridad".
Este proceso utiliza el sistema Sentinel de la FDA, que recopila informaciĂ³n de seguridad de grandes bases de datos electrĂ³nicas de registros mĂ©dicos, reclamaciones de seguros, datos administrativos y registros, para evaluar posibles problemas de seguridad. Este otoño se presentarĂ¡ un informe de situaciĂ³n.
La evidencia es abrumadora en contra de volver a imponer restricciones. En enero de 2026, JAMA –la revista de la AsociaciĂ³n MĂ©dica Estadounidense– un estudio de mĂ¡s de 5.000 pĂ¡ginas de documentos internos de la FDA confirmĂ³ que las decisiones de la agencia con respecto a la mifepristona se basaban consistentemente en la ciencia, excepto en dos casos en los que la agencia impuso reglas mĂ¡s estrictas sobre el medicamento.
Y en octubre de 2025, un tribunal federal de HawĂ¡i cuestionĂ³ las restricciones existentes sobre la mifepristona por no estar respaldadas por la evidencia en Purcell contra Kennedy, ordenando a la FDA que revisara la regulaciĂ³n de la mifepristona.
Contradecir su propia toma de decisiones y el fallo de un tribunal federal harĂa que la FDA fuera vulnerable a ser impugnada ante los tribunales por ser "arbitraria y caprichosa" segĂºn la ley administrativa federal.
Pero Kennedy dijo que su agencia se somete a la toma de decisiones del presidente Donald Trump, por lo que una decisiĂ³n basada en la ciencia y la evidencia no puede darse por sentada.
¿QuĂ© pasa despuĂ©s?
Restablecer el requisito de mifepristona no impedirĂa que se envĂen todas las pĂldoras abortivas. Los proveedores seguirĂan siendo libres de recetar y dispensar misoprostol, que no tiene tales restricciones y puede interrumpir un embarazo de forma segura por sĂ solo.
Durante las 72 horas que estuvo en pie la decisiĂ³n del Quinto Circuito, algunos proveedores lo hicieron.
Tomar misoprostol solo es una opciĂ³n segura y eficaz respaldada tanto por la OrganizaciĂ³n Mundial de la Salud como por el Colegio Estadounidense de Obstetras y GinecĂ³logos. Personas en todo el mundo interrumpen embarazos con misoprostol, aunque es diferente a una combinaciĂ³n de dos medicamentos.
El misoprostol solo es ligeramente menos eficaz que el rĂ©gimen de dos fĂ¡rmacos. El misoprostol elimina todo el tejido del embarazo en aproximadamente entre el 85% y el 90% de los casos, en comparaciĂ³n con el 95% cuando se combina con mifepristona. TambiĂ©n tarda mĂ¡s en hacer efecto (hasta tres dĂas, en comparaciĂ³n con las 24 horas de la mifepristona) y puede provocar mĂ¡s diarrea y fiebre.
Los investigadores tambiĂ©n estĂ¡n investigando combinaciones de medicamentos adicionales para aumentar la eficacia del misoprostol sin mifepristona, incluida la combinaciĂ³n con medicamentos normalmente recetados para fines no abortivos.
Incluso con la recogida de mifepristona en persona, las mujeres embarazadas podrĂan seguir obteniendo abortos legales con dos medicamentos viajando fuera del estado. Las redes informales de apoyo al aborto, que dependen de fuentes nacionales e internacionales para obtener mifepristona, continuarĂan operando en los estados que lo prohĂben.
¿Recuerda la Ley Comstock?
El Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito y la FDA presentan los desafĂos mĂ¡s inmediatos para el acceso al aborto con medicamentos. Pero otros estĂ¡n esperando entre bastidores.
Tanto los grupos antiaborto como el juez de la Corte Suprema Clarence Thomas han pedido al Departamento de Justicia que haga cumplir la Ley Comstock de 1873, una ley contra la obscenidad que prohĂbe el uso del correo para distribuir contenido "lascivo" o "indecente".
Si se aprovechara la inactiva Ley Comstock por primera vez en mĂ¡s de un siglo, el envĂo de pĂldoras abortivas se considerarĂa una violaciĂ³n de la ley penal federal. Y a diferencia de la restricciĂ³n de la FDA sobre la mifepristona, la aplicaciĂ³n de Comstock prohibirĂa el envĂo de todos los materiales relacionados con el aborto, incluido el misoprostol.
Las farmacias internacionales aĂºn podrĂan recetar y enviar pĂldoras abortivas, pero sus envĂos correrĂan el riesgo de ser interceptados por la Aduana estadounidense y podrĂan exponer a los destinatarios a violaciones de la ley federal.
Dos demandas por muerte por negligencia presentadas en Texas ya han invocado la Ley Comstock como base para demandas contra los llamados proveedores "escudo". Estos son mĂ©dicos que ejercen en estados donde la ley estatal los protege de procesos penales, responsabilidad civil o disciplina profesional en su estado de origen por brindar servicios de aborto en lugares donde estĂ¡ prohibido.
Las leyes protectoras en 22 estados y Washington han permitido que proliferen los abortos por correo en los Ăºltimos años. Ocho de esos estados protegen la telesalud para el aborto con medicamentos, independientemente de dĂ³nde viva la paciente. Los proveedores de Shield en esos ocho estados realizaron casi 15.000 abortos por mes en el segundo trimestre de 2025, principalmente en estados que prohĂben el aborto.
Las leyes de protecciĂ³n y los proveedores de protecciĂ³n tambiĂ©n estĂ¡n bajo desafĂo.
AdemĂ¡s de las demandas por muerte por negligencia en Texas, Luisiana ha emitido Ă³rdenes de arresto en los 50 estados para al menos un proveedor de protecciĂ³n, un mĂ©dico de Nueva York. Texas demandĂ³ al mismo mĂ©dico por daños civiles y los fiscales generales republicanos instaron al Congreso a aprobar una legislaciĂ³n federal que anularĂa las leyes de protecciĂ³n.
Una vez mĂ¡s, si las leyes protectoras fracasan, los medicamentos abortivos no pararĂ¡n: la gente podrĂa seguir pidiendo pastillas a otras fuentes; su aplicaciĂ³n serĂa costosa y difĂcil. Pero las consecuencias para el acceso al aborto serĂan significativas.
El panorama mĂ¡s amplio
Limitar el acceso al aborto con medicamentos es un paso claro en el esfuerzo nacional para poner fin al aborto en todo el paĂs.
Pero al anclar su campaña en el sistema legal, el movimiento ha cedido terreno. Mientras los defensores del aborto esperan a jueces y reguladores, el movimiento por el derecho al aborto estĂ¡ ajustando su propia estrategia y reorientando las preocupaciones en torno a las restricciones, como lo ha hecho desde que la Corte Suprema anulĂ³ Roe v. Wade en 2022.
En mi opiniĂ³n, la pĂldora abortiva no va a desaparecer, no importa lo que hagan los tribunales o el poder ejecutivo.
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